800.cl Panoramas en tu Ciudad
Síguenos en Instagram Síguenos en Tumblr Síguenos en Twitter Hazte fan en Facebook
Compartir en Facebook Compartir Compartir en Twitter Tweet
Motel Marín 014: Los fósforos que cambiaron mi vida
Reseñas > Ciudad secreta | 11 de septiembre de 2009 | Por María Ignacia

fb-fosforoEran como las 11 de la mañana y yo llegaba a la casa después de que suspendiera una de mis clases en la universidad. Entré por la puerta de la cocina y cuando boté la manzana que me venía comiendo me fijé que en el basurero, había una cajita de fósforos con el logo de un motel. La saqué y asumí que era del jardinero o de la nana y la guardé por si llegaba a necesitar la dirección.

Mi relación estaba pésima y yo ya comenzaba a verme con otro chico. Provengo de una familia súper conservadora así que me costaba terminar con mi pololo ya que el proceso sería casi comparable a un parto.

Un día hablando con mi pareja le comenté que podríamos ir a un motel, el reaccionó casi como que le hubiera ofrecido lo más asqueroso del mundo, así que de picá llamé a mi reserva para desahogarme. Obviamente él no tenía ningún problema para acompañarme al motel, así que lo dejé convencerme un rato y partimos.
Los moteles son entretes, me mato de la risa cuando camino por los pasillos rumbo a la habitación y se escuchan los gemidos. Este motel es genial, me encantó. Todas las B para él, muy de mi estilo, le agradezco al jardinero que botara la cajita en mi cocina.

Ya en la mañana salíamos por la puerta ancha del motel bien abrazaditos luego de haber pasado una noche increíble. A lo lejos divisé un auto que me pareció familiar, me paré a mirar más detenidamente y se estaba bajando un hombre que de lejos era igual a mi papá, bueno y de cerca también, corrí a saludarlos y chantajearlos “Nuestra familia es una familia de tradición que se debe a su historia” me repetía siempre mi papá. Cuando llegué al auto se bajó una señora que no era mi mamá.

Desde ese momento todo en nuestra vida cambiaría. Yo estaba en un motel con un “amigo” que no era mi pololo y mi papá estaba en el mismo motel con una “amiga” que no era mi mama. Lo mío era un juego de niños, todo se solucionaba haciendo lo que no me había atrevido a hacer,  lo de mi papá destruía más cosas de las que podía él imaginarse.

El estado de shock que me consumía me ayudó a no hacer un escándalo, sólo atiné a darme media vuelta y salir corriendo hasta mi auto. Ahora ya se dé quien eran los fósforos.

Motel Marín 014

Formulario de Comentario

Nombre(*)
Mail(*)
Comentario

Todo comentario es revisado y posteriormente publicado

2 Comentarios

  1. gatita paula dice:

    lamentable…

  2. SAINTRO dice:

    Muy entrete tu historia, me gustó. Tambien he ido a Marin “014″ y algunas veces lo entrete era cuando estaba colapsado y tenias que esperar en la sala donde existen unos “cuartitos” donde se puede mantener la pasion hasta que quede vacante una habitacion… durante esos largos minutos… muchos mirando alrededor y mirandose serios por supuesto, concentrados en lo que se viene pero otros en cambio jugabamos con la pareja…jaja
    Es recomendable de todas maneras Marin 014, no conocerlo es como no conocer “La Piojera”.


Grupo800
               
Zona33.com S.A. | Providencia 2653, of 903, Providencia, Santiago de Chile