En pleno Manuel Montt, un sector cada vez más movido, donde la oferta es amplia, diversa, y donde brillan bares promocionales: en plan “pase a conocer nuestro lugar”, se mantiene firme un bar ya reconocido en el barrio: Ramblas.
Entras a Ramblas y te impresiona lo amplio que es, se trata de una casona antigua, donde reslata su gran barra y donde se despliegan ambientes separados en distintas habitaciones, con mesas y algunos sillones paraqueines quieran sentirse como en el living de casa.
El fuerte de Ramblas son las cervezas, y sus generosos happy hours, que parten desde que se abre el boliche: 17:00. Para los amantes del cocktail, el mojito manzana y mojito pera es una opción indiscutible que vale la pena probar, y de seguro repetir.
En tanto para los amantes del combinado, ya sea con pisco, ron o vodka, la carta es variada, económica, pero existe una categoría única; los “acuérdate”. Puedes elegir entre “acuérdate piscolabis”, “Acuérdate Ronaldo” o “acuérdate Gorbachov”, y lo más probable es que definitivamente te vas a acordar. Ya que se trata de un combinado en tamaño súper size me! Sí señores, se trata de un combinado en jarra shopera, de 500 cc.
Según dicen por ahí, permanece en la memoria de los comensales de todas generaciones, que al llegar al lugar piden decidiso y sin chistar su “acuérdate” en la versión elegida. Abundante para golositos y golositas necesitados de hidratación feliz.
Una vez en Rablas te das cuenta de que siempre hay gente, hay onda, hay gente de distintas edades; prioritariamente acabando la veintena y la treintena. Pero algo hay en el lugar que trae recuerdos universitarios.
Se respira amistad y distensión, incluso podría decir que se respira un poco de rock. Y sí, tiene un dejo de rock el lugar. Lo comento y es así como me entero de una notable anécdota que vale la pena contar. Cuenta la leyenda que en aquella casona, vivió en la década de los sesenta Germán Casas, un rockero de la nueva ola perteneciente a Los Ramblers. Anecdótico y curioso ya que los dueños de lugar lo supieron cuando Ramblas ya tenía unos tres años recibiendo a comensales. Es decir Ramblas se llamó Ramblas porqué si y punto. Pero luego surgió la coinciencia: en Ramblas vivió un fundador de los Ramblers. O sea, sí; se respira un poquito de rock en el lugar.
También se respiran fragancias tentadoras que abren el apetito. El fuerte del lugar son las hamburguesas 100% caseras hechas con cariño y con molida de sobrecostilla. Deliciosas, como en casa (o como te gustaría que fueran en casa).
Recomendamos Probar la especialidad de la casa “Hamburguesa Ramblas” con pepinillo, tocino y queso. Te la sirven en un plato bien montado, con un poco de papas fritas y un poquito de ensaladita para no sentir culpabilidad y para la buena digestión.
Otro imperdible en Ramblas son las chorrillanas, la clásica está buenísima y también recomendamos una apuesta de fusión “chileno-china”; la chorrillana Mongoliana, notable mezcla más jugosa que la tradicional.
La carta en si es bien acotada, pero como canta el refrán; “de lo bueno poco”. Acotada, simple, poco pretenciosa, pero sabrosa y fresca, (del día; se nota en cada bocadillo).
Ramblas es un buen lugar para juntarte con amigos, para conversar con un amistoso y entretenido barman en barra, para el alter office, y sobretodo, para la previa. Para filosofar de la vida con un “Acuérdate” y para sentir que estás joven.
El lugar permanece abierto hasta bien entrada la noche, 2 am en la semana, viernes y sábado hasta las 4 am. Buenísima relación precio calidad, ambiente acogedor y buena atención. Además cuentan con convenientes promociones.
Por gloria Quevedo
> Pub Ramblas

























