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Puerto Marisko, un clásico de Isidora Goyenechea
Reportajes > Restaurantes | 05 de abril de 2011 | Por Dario

Wp-PuertoMariskoMientras que el mundo gastronómico se vuelva cada vez más dinámico, con restaurantes que abren y cierran en menos de un año, constantes cambios de carta y rotación de chefs, hay ciertos espacios que parecieran anclados en el tiempo, fieles a su propuesta original y cuyos clientes, más que fieles, son devotos.

Este es el caso de Puerto Marisko, un lugar que ya lleva décadas sirviendo productos del mar a los comensales de Isidora Goyenechea y que pretende continuar por mucho tiempo.

::: El Lugar :::

Su decoración simula a un barco, a ambiente marino, donde predomina el azul y el blanco en una decoración que deja claro que acá no hay espíritu minimalista y con mozos con años de experiencia.

::: Las Entradas :::

Su propuesta es dual, hay una Carta del Pescador, enfocada a un público nacional y que por cerca de $15.000 se puede escoger aperitivo, entrada, plato de fondo, postre y café, y además la crta tradicional, con platos de valores cercanos a los $14.000.

Nosotros probamos ambas, y partimos con la Torta de Salmón y alcachofas, una terrine con generosas lonchas de salmón ahumado mezcladas con unos correctos fondos de alcachofa y gajos de tomate que lamentablemente estaban ácidos.

Seguimos con unas Ostras frescas, impecables, con un leve regusto metálico y servidas a buena temperatura.

Terminamos la sección con un plato de la carta principal, un Carpaccio de ostiones al azafrán que sacó aplausos.

Cremoso, arrebatador, con el toque justo del azafrán y u acerado aliño de mantequilla con un leve toque de limón.

::: Los Fondos :::

Los fondos comenzaron con un Congrio grillado con marisco salteados, un buen filete de pescado a la plancha bañado con ostiones, camarones y machas, mariscos que lamentablemente llegaron sobrecocidos e hicieron perder puntos a un plato que prometía mucho.

Seguimos con unas Brochetas de salmón y ostras, una entretenida preparación donde gruesos dados de este pescado vienen con un suave apanado que logra mantener la carne jugosa.

Terminamos con dos delgados, crocantes y jugosos filetes de Mero a la plancha acompañados por unos ravioles de centolla de abundante relleno y suave sabor.

Los postres acá son un tema, no sólo por la calidad de estos, si no que además por los dibujos que los garzones realizan, pequeñas obras de arte que se roban todo el protagonismo.

::: Conclusión :::

Este es un espacio que no conoce de modas y apuesta por tener la dualidad del cliente local, que busca algo de relajo y discreción, y los extranjeros deseosos de sabores marinos.

Acá la cocina, de influencias catalanas, se entiende a la vieja escuela, con pescados donde la salsa es preponderante y preparaciones para gustos fuertes, donde abunda la mantequilla y la sazón.

> Restaurante Puerto Marisko

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Un comentario

  1. Carolina Torres dice:

    Lamentablemente la crítica que acabo de leer parece no ser del mismo Puerto Marisko al que tuve el desagrado de ir. Ha sido la peor experiencia gastronómica que he tenido en mi vida.
    De entrada elegí unas machas a la parmesana, las cuales para mi sorpresa, casi no tenían machas, estaban picadas y con suerte aparecían un par de trocitos en cada concha.
    Plato: Congrio a la plancha con salsa de locos y albahaca, que para mi peor sorpresa aún, tenía dos mini trozos de locos. No lo podía creer!! Cómo ofrecen un plato con ingrediente que con suerte aparecen en tu plato!!!
    Y como broche de oro, los meseros discutían tras nuestra mesa como si no existieramos.
    Por lo menos mi marido asertó con un risotto que sí tenía locos… suerte la de él.
    A esas alturas no tenía ánimos para postre, así es que solicitamos la cuenta: 50 y tantos mil pesos, por un almuerzo donde sólo tomamos jugo (1 cada uno), y sin postre. Me sentí estafada y asaltada con total descaro.
    Los platos fríos, comida con muestras de ingredientes, y caro para lo que fue el almuerzo.
    Repito, la peor experiencia de mi vida en cuanto a Restaurantes refiere.