Es la segunda vez que vamos a este pequeño restaurante de Pedro de Valdivia con Providencia y al igual que cuando lo conocí hace unos dos meses el menú de almuerzo de un poco menos de $5.000 estaba muy bueno.
Si bien al principio parece un poco simple, la preocupación por la calidad de los ingredientes y de la preparación de cada plato se hace notar, dando como resultado un almuerzo de calidad, equilibrado completo y sano (incluye bebida o copa de vino, entrada, plato de fondo, postre y café o infusiones y está acompañado de unos pancitos con un delicioso paté francés hecho en casa).
El lugar es pequeño, mas tipo bistró, y si van a la hora pick es posible no encontrar mesas, las que también son pequeñas y muy cercas una de otra, por lo que no es un lugar muy recomendable para largos almuerzos o situaciones de negocios, pero ideal para un almuerzo para crear una clara separación entre la jordada de la mañana y de la tarde. La decoración es bastante adecuad, cuidada y algo elegante, claramente con una tendencia regional francesa moderna.
No he probado los platos a la carta, pero, por lo que vi en otras mesas se apreciaba una propuesta bastante interesante. (27 noviembre 2007)

























